EL BLOG ESTARÁ ACTIVO TODOS LOS DÍAS

Os quiero anunciar que, aparte de colgar mis "obras" : según las musas sean pródigas o avariciosas, mi idea es no dejar el blog vacío ni Martes ni Miércoles, bien colgando en él poesías, bien prosas mías (Martes) o de diversos autores (Miércoles). Y quizás algún día más, según las musas...
POR TANTO, ESTE BLOG ESTARÁ ACTIVO, AL MENOS, MARTES Y MIÉRCOLES,

jueves, 21 de junio de 2012

SEMANA ANTIFASCISTA (IV) : Terror fascista en el seno familiar (II)

La vida de mi abuelo materno merece una novela, novela que quizás algún día escriba, gracias a la prodigiosa memoria de mi, aún joven, madre. Y a mis recuerdos de esa persona regordeta y bajita, ex-bateria de Jazz, a la cual yo adoraba.Y los recuerdos de mi recientemente fallecida abuela.

Pero yéndonos exclusivamente a su condena de muerte y salvación, la historia es realmente novelesca. Mi abuelo, batería de Jazz, era el director de una banda, en Barcelona. Pero su principal lugar de actuación era la vecina Francia. En fechas cercanas al fracasado golpe de estado, la banda se deshizo. Sólo había dos formas de entrar a España: o por Hendaia, o por Perpignan. Mi abuelo, por razones desconocidas, eligió Hendaia, instalándose primero en Bilbao, y luego en Santander. Allá donde fuere hacía gala de su independentismo catalán, siendo incluso amigo del President Josep Tarradellas. Eso fue lo que le condujo a la carcel en Santander, barraca de la que sólo se salía para ser fusilado. El criterio de fusilamiento era muy democrático; la autoridad castrense al mando, entraba y decía: el 2, el 8, y el 21.
Mi abuelo era el 15, y un día fueron designados el 13, el 14, el 16 y el 17. Para mi abuelo, desde entonces, el 15 fue un fetiche. No sé si ese día, unos días antes, o unos después, mi abuela cogió un taxi de gasógeno para desplazarse a la cercana Bilbao, en busca de unos papeles que quizás pudieran salvar a mi abuelo de la muerte. Estaba embarazada de mi madre. Por el camino, se encuentran a una pareja que le pide al taxi que pare. La idea del taxista es continuar, ya tiene pasajera, pero mi abuela le dice que pare y les recoja. La mujer se sienta al lado de mi abuela, el hombre delante. Mi abuela va llorando desconsoladamente, y la mujer le pregunta el porqué, mi abuela se lo dice, y el hombre que va delante le dice, tranquilo, "su marido no morirá, yo soy el Director de la carcel"

Pude disfrutar de abuelo hasta los 11 años, y me legó el Jazz.

Dedicado a todos los asesinados por Franco, durante y después del conflicto armado.

3 comentarios:

  1. Tú abuelo tenia tres 15 fetiche,antes de este que figura en tú relato, está como conocio a tú abuela, jefe de una nave de confeccón de camisas, se fijo en la joven que estaba en la maquina de coser nº 15,protagonista del relato,pocos meses despues se casaron y un 15 de febrero, nací yo, me dijo no hay dos sin tres,ese es mi numero de la suerte, esta claro.
    Te pido que narres lo que paso en casa de mis abuelos,por esa aberración llamada guerra, en este caso,fraticida, como fué en realidad ese horror del 36
    Tenemos que tener BUENA memoria para no repetir los mismos terribles horrores.Amatxo

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  2. Bufff, mejor cuento lo de mis tioabuelos en otro momento, esta semana ya va cargadita de conflictos, y más con lo que acabo de colgar sobre el Sahel...

    Bien le hubiera venido al patatroncha del rey una escala técnica en El Sahel...

    Da igual, sólo les interesa el ORO. Recordareis que hace unos años el controvertido Bono de U2 llevó al Secretario de Estado de los USA a hacer un tour por las zonas más deprimidas de África, y éste comentó que nunca hubiera imaginado pobreza semejante. Todo quedó en humo.

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