EL BLOG ESTARÁ ACTIVO TODOS LOS DÍAS

Os quiero anunciar que, aparte de colgar mis "obras" : según las musas sean pródigas o avariciosas, mi idea es no dejar el blog vacío ni Martes ni Miércoles, bien colgando en él poesías, bien prosas mías (Martes) o de diversos autores (Miércoles). Y quizás algún día más, según las musas...
POR TANTO, ESTE BLOG ESTARÁ ACTIVO, AL MENOS, MARTES Y MIÉRCOLES,

miércoles, 25 de abril de 2012

GERARDO

Gerardo no tenía una mente normal, si es que existe ese concepto. Era hiper-sensible, y frágil como el vidrio más delicado. Poseía una inteligencia y una intuición que se salían de las tablas. Era un solitario vocacional cuya gran afición y vía de escape era la pintura. Visitar la cochambrosa nave en la que trabajaba y almacenaba sus cuadros, era como visitar un museo de Pollock, Picasso, Miró...De nuestros días.

Pero él no tenía ninguna intención de venderlos, ni siquiera de exponerlos, simplemente los hacía por propìo disfrute. Vivía modestamente de una pensioncilla, y no he conocido persona menos consumista que él. Por mucho que sus poquísimos amigos y conocidos le dijéramos que aquello era genial y que se encontraría puertas abiertas de galeristas, compradores y museos en cuanto vieran una docenita de sus cuadros, el se cerraba cual almeja autista. Así que, simplemente, dejamos de insitir.

Gerardo, además, seguía la política con interés, algo paradójico en el aislamiento casi monacal en que vivía. Tenía una ideología que sus amigos llamábamos “anarquismo gerardiano”. No creía en las fronteras, las banderas, los ejércitos...Y no era conveniente para él, para su exagerada delicadeza y siendo un hombre naturalmente quebradizo, seguir la miríada de noticias estúpidas, desagrables y pringosas de eso que hoy en día llaman política.

Sabía que en otras épocas la gente luchaba por unos ideales,y él soñaba con una revolución. Aunque la famosa frase del Che “la revolución, o es armada o no es revolución” le atraía, su natural pacífico le hacia soñar con una revuelta con más amor que fusiles. Un levantamiento popular que consiguiera terminar con todas las sabandijas de los partidos políticos sin disparar un solo tiro. Y luego organizar una sociedad horizontal con representantes y portavoces, y no plagada de dirigentes y dirigentillos. Era utópico y factible a la vez.

Su única actividad, aparte de la pintura, era ir todos los días a la misma cafetería y leer todos los periódicos de las diferentes tendencias.

Luego volvia a su cubil y ponía un disco de Bob Dylan. No tenía más discoteca que la obra íntegra de Dylan. Y en función del disco que eligiera, pintaba.

Empezó a frecuentar cada vez menos la cafetería, porque incluso los artículos de opinión estaban llenos de mierda, no había política, sólo prensa del corazón acerca de quién robaba más. Dejó de ir a la cafetería de puro aburrimiento. Tan aburrido estaba, que el río al que se tiró Gerardo era lo suficientemente profundo, lo suficiente como para que jamás encontraran su cadaver.

Hoy en día es una leyenda pictórica, y es su familia quien administra todo su legado, como con Jimi Hendrix. Al menos...

3 comentarios:

  1. Hola, Mario!

    En este relato eres un narrador que describe la vida de Gerardo. Triste final el suyo, como el de otros muchos que se encierran en si mismos y no pueden o no quieren ( me inclino por esto último en Gerardo), salir de esa espiral de autodestrucción.
    En este caso, es aún más triste, porque lo hace por puro aburrimiento. No me vale que después de muerto sea una leyenda, lo será para los demás, no para él, que está en lo más hondo de un río.

    Hubiese preferido que siguiese vivo y pintando.

    Sólo conozco, conocí, mejor dicho, a un Gerardo (nombre real) que ha sido en quién he pensado nada más leer el título, sin haber todavía leído el relato.
    Cuando acabó 1º en la Facultad, decidió dejarlo todo y marcharse a Africa ....de misionero.
    No recuerdo nada más de él, sólo su sonrisa.

    MUCHOS BESOS y... sigue escribiendo.

    ResponderEliminar
  2. Me gusta. Describes muy bien lo que es la mente de un artista-pintor; distinguiéndolo de quien es un pintor de cuadros solamente.
    El final de Gerardo se parece al de Van Gogh. Muerto él se beneficia la family...

    Saludos pintureros

    ResponderEliminar
  3. No es ni autobiográfico ni biográfico. Pero sí que he conocido artistas tan aislados del mundo que un tsunami podía matar a 30.000 personas en Japón y se enteraban un mes después. Yo vivo bastante aislado, pero es mi madre quien me informa (ve los telediarios, escucha "hora 25" y tal, y es casi tan izquierdosa como yo), y suelo echar un vistazo a "el país" por internet. Pero como todo son desgracias y putadas de este gobierno, paso bastante de informarme, no es bueno para mi dolencia.

    Dinah, yo tambien hubiese preferido que siguiese vivo, pintando y decidiéndose a exponer, pero el relato exigía un final triste.

    Kuto, me alegro que te haya gustado, simplemente intenté dar forma a un artista créíble, y parece que acerté.

    Sobre lo de la familia, que quieres que te diga, yo prefiero que se beneficie la familia que no una empresa cualquiera. Cuando me enteré de que -por fín- la familia de Hendrix se había hecho con todos los derechos sobre su obra, me alegré. Antes era pasto de cualquier compañía de mierda.

    SALUDOA A L@S DOS.

    Como primicia, el fin de semana publicaré algo más. Pensaba publicar uno muy triste, peo ese queda para la semana que viene, el del fin de semana será una chorradilla divertida.

    ResponderEliminar